lunes, 4 de mayo de 2015

Por qué Europa, ahora

Esta semana, Getxo se suma a otras ciudades europeas en la celebración del Día de Europa. Se conmemora una fecha, 9 de mayo de 190, cuando el Ministro de Asuntos Exteriores Francés Robert Schuman formuló la Declaración que para muchos fue el pistoletazo de salida del proceso de construcción europea.
 
 
Si el hecho de que Getxo se haya unido a este conmemoración es una circunstancia cuando menos curiosa, no lo es aún menos su repercusión. Y es que ha costado carros y carretas concitar el interés general de una serie de actividades, presenciales y en la red, que tenían por objeto informar, mover la reflexión, y aprovechar para generar debate y promover oportunidades de acción-reacción.
La inercia de la ciudadanía ha provocado algunas de las situaciones que padecemos en este momento. El dejarnos llevar, amparados por una clase política que durante mucho tiempo nos ha tenido estafados bajo la autocomplacencia, ha provocado una sensación de hastío y hartazgo para muchas cuestiones. Y una de ellas es el proceso de construcción europea. Empleo este término conscientemente, puesto que hablar de Unión Europea pone en guardia al personal, y no da muchas opciones para el debate más allá de la crítica. Ciertamente, este resultado se lo ha ganado a pulso, con una serie de políticas y de medidas poco acertadas, alejadas de la ciudadanía, alejadas en definitiva del espíritu que llevó a Schuman y sus acólitos a adentrarse en este complejo proyecto.
Más allá de este desencuentro Unión Europea – ciudadanía, lo que detecto es mucho desconocimiento de lo que hay detrás. Desconocimiento del funcionamiento de las instituciones, desconocimiento de la relación entre las regiones, desconocimiento de la operativa de los programas, iniciativas, y diferentes convocatorias de apoyo a proyectos de diversa índole de los agentes sociales y económicos de los países miembros.
Me llama la atención que mientras en regiones no tan lejanas como Cataluña, se programan actos festivos para esta fecha, y se contemplan iniciativas didácticas en los centros educativos para divulgar y dar a conocer, sin embargo en Euskadi ha quedado denostado, oculto, como pasado de puntillas, casi como sin querer hacer saber al público general, que, mal que nos pese, formamos parte de la UE para algo más que las políticas económicas, y los programas europeos que cada vez se difunden menos.
La iniciativa getxotarra, que ha conseguido llamar la atención de dos diputadas de Estrasburgo, Izaskun Bilbao y Eider Gardiazabal, así como del Director del Círculo de Empresarios Vascos, Enrique Portocarrero, es una oportunidad para sentar las bases de una fiesta donde darse cita los auténticos protagonistas del proceso de construcción europea, sus ciudadanas y ciudadanos. Para debatir, reflexionar, promover iniciativas, compartir, y hacer en definitiva entre todos, una construcción de Europa desde la base. Haciendo, otra vez, política.
Feliz Día de Europa.

martes, 28 de abril de 2015

¡¡Apúntate a la mesa redonda de "30 años de Getxo en Europa" #getxoeuropa

Como ya comentamos en un post anterior, estamos preparando una serie de actividades para la próxima semana, del 4 al 9 de mayo para conmemorar el Día de Europa, 9 de mayo.

Uno de estas actividades es la mesa redonda que tendrá lugar, entre las 11.30 y las 13.30 del sábado 9 de mayo, en el centro de Conocimiento Bake Eder (Zugazarte, 32, Las Arenas), con la participación de las eurodiputadas Izaskun Bilbao Barandica y Eider Gardiazabal Rubial, y el Director del Círculo de Empresarios Vascos, Enrique Portocarrero.

En la mesa se hablará sobre la visión de Europa desde la ciudadanía, qué se puede hacer desde las instituciones europeas para superar el desapego actual, cuáles son las proyecciones de futuro. Las personas que estéis interesadas en compartir con nosotros este momento de reflexión y debate, podéis apuntaros aquí.

El plazo de inscripción finaliza el próximo jueves 7 de mayo.

Al finalizar la mesa, tendrá lugar una comida de networking, gracias a la colaboración del restaurante Pablo Urzay, que ofrecerá un menú especial al precio de 25 euros por persona. Aquellas interesadas en acudir a la comida deberán indicarlo en el formulario de inscripción a la mesa redonda. El pago de la comida se efectuará en el mismo restaurante. Como ya sabéis, la ejecución de este proyecto se está realizando con presupuesto cero, gracias a la colaboración y participación de muchas personas y entidades de Getxo, que están dando pleno sentido a nombre de nuestra asociación: ciudadanía activa.

¡Os esperamos!!

martes, 17 de marzo de 2015

Cuando gestionar es algo más que mover correos y atender el teléfono

Ahora que nos llenamos la boca con términos como intraemprendimiento, innovación, y otras zarandajas, no estaría de más dejar de mirarnos al ombligo y empezar por lo más sencillo. Me refiero a la honestidad, a la humildad, a la constancia, a ese cúmulo de valores digamos ancestrales, que desde tiempo inmemorial han intentado inculcar nuestros predecesores, con mayor o menor fortuna.

Y es que las grandes ideas muchas veces se quedan en el camino, o mueren de inanición, simplemente porque las hacemos tan grandes, tan huecas, tan megalómanas, que al final revientan de puro entusiasmo narcisista. Porque la mejor idea muere si no la centramos y la gestionamos con cordura.

Porque eso de que quien mucho abarca poco aprieta está tan de moda. Y mira que hay refranes. Pues este siempre me sale a colación. Me viene de cine para justificar situaciones a las que me enfrento a diario, tanto más en un momento como en el que me encuentro, de pura eclosión emprendedora, sumergida en un mar de dudas, algunas apasionantes, otras interrogantes, todas ellas, supongo, piezas del ecosistema en el que cada día me muevo con paso lento, pero seguro.

Gestionemos centrando las cosas, por favor. Menos palabrería y más acción. Pues serán los hechos, y solamente los hechos, la prueba del trabajo bien hecho, la prueba de la proyección ajustada, meditada y planificada.

Gestionemos pues. Activémonos.

jueves, 29 de enero de 2015

Las redes sociales y su presencia en las empresas

Hace ya unas semanas mantuve a través de Skype una entrevista muy interesante con una investigadora de la UPV, con ocasión de su tesis doctoral. El tema versaba sobre la aplicación de las redes sociales en las empresas y organizaciones en general, su importancia y la proyección en el futuro.

Personalmente he comprobado que en todo este asunto del mundillo 2.0 le ponemos muchas más ganas que empeño, particularmente en las empresas, donde auspiciadas por este clima de desconfianza y desánimo que nos ha invadido con la crisis, cual kalima implacable, resulta casi imposible intentar hacer algo que se salga de la raya sin que suene a improductivo o desleal.



En concreto, la investigadora me preguntaba por el papel de las redes sociales en el día a día de las empresas, a todos los niveles: comercial, producción, recursos humanos... No cabe duda que habrá organizaciones que lo apliquen con gran éxito, que son generalmente esos ejemplos que vemos en los medios (2.0 o no), y hacen que se nos pongan los dientes largos. Pero seamos sinceros, en la mayoría de los casos, consultar Facebook, Twitter o Linkedin en tu tiempo de trabajo es un equivalente a "sacrilegio oh mortal". Porque aunque estés investigando un asunto sobre el que dudas en tu actividad profesional, o estás buscando la mejor manera de promocionar tu producto, lo normal es que si trabajas a nivel técnico y no estás en el mundo comercial, es bastante complicado que tus superiores entiendan lo que estás haciendo.

Yo no culpo de esto a los cuerpos directivos. Digamos que es una situación que nos hemos ganado a pulso, con esta picaresca tan nuestra, que terminamos por coger el brazo cuando solamente nos dan la mano, y luego pagan justos por pecadores. Y luego, por qué negarlo, porque esta situación de crisis y de cambio de modelo nos ha puesto a todos contra las cuerdas, y las empresas se han convertido en campos de batalla donde quien más quien menos lucha por mantenerse. Virgencita que me quede como estaba.

Y sí, sí, hablamos del intraemprendedor, de la innovación... Pero como ha dicho hoy un excelente ponente en una jornada de la que hablaré en otro blog, innovar es sufrir. Porque no siempre (casi nunca) se entiende. Y cuando se entiende, ya no es muy innovador que digamos.

viernes, 2 de enero de 2015

¿Cuándo perdimos nuestro ADN emprendedor?

En el marco de una conversación muy interesante mantenida hace unos días dentro de las actividades en las que estoy cada día más enfrascada para fomentar la ciudadanía activa y el emprendimiento en el ámbito de Getxo, se lanzó una pregunta al aire: ¿cuándo se perdió?
Lo que se perdió fue la audacia, el arrojo, la decisión, la asunción de riesgos. Todas aquellas aptitudes que explotamos hasta la saciedad en nuestra infancia, ávidos de exploración y de conocer cosas nuevas. No teníamos miedo de saltar en el hinchable más alto, probábamos cualquier comida, tocábamos todo incluso lo intocable… Y si fracasábamos o nos dábamos cuenta que no era la mejor opción, buscábamos otras alternativas.
 
¿Cuándo perdimos ese espíritu emprendedor?
Nuestra interlocutora se lamentaba de la poca sustancia del alumnado universitario, aterrado ante un folio en blanco, incapaz de arriesgar, de sugerir, con pavor al fracaso y al ridículo.
¿Dónde se fracturó todo esto?
Nos atreveríamos a decir que el propio modelo educativo no facilita nada las cosas. La rigidez del modelo, las frustraciones que muchas veces los padres y las madres proyectamos en nuestros hijos e hijas, la competitividad mal entendida, la obsesión por un conocimiento que también, resulta mal interpretado muchas veces… Todo ello, corta las alas que desplegamos una vez, cuando fuimos niños y niñas. Y luego cuesta mucho hacerlas crecer de nuevo.
Es preciso que los diferentes ciclos educativos se hablen entre sí, que los proyectos tengan una solución de continuidad, que se trabaje en los valores y las competencias. Que se promuevan talleres de creatividad, de innovación, desde edades tempranas, para explorar capacidades. Que se haga una reflexión profunda sobre las inteligencias múltiples y tengamos la valentía de implementarlo en nuestros itinerarios curriculares. Menos deberes y más acción. Menos aletargar al alumnado universitario y más provocar. Porque si en Harvard el afán de la chavalería es cómo crear su propio empleo, por la piel de toro sigue plenamente vigente eso de “hijohazoposiciones”. Y así no vamos a ninguna parte.
El nuevo escenario al que nos ha abocado esta crisis que ha venido para quedarse más tiempo del que quieren hacernos creer, obliga a tener en cuenta estos aspectos. Porque solamente una ciudadanía emprendedora, activa y comprometida con su entorno será capaz de mover lo que hay que mover, para mejorar las cosas. Y si la legislación educativa sigue siendo tan rígida que no facilita las cosas, entonces habrá que echarle imaginación y utilizar las herramientas que ofrecen las nuevas tecnologías, los programas de apoyo a iniciativas y proyectos, y el nuevo modelo que asoma con la economía colaborativa, para provocar los cambios. Desde abajo.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Urte Berri On

Mi último post es para desear a todos los que dedican parte de su tiempo a leer mis reflexiones, un estupendo nuevo año, el 2015 ya.
 
 
Se va un año que nos ha dejado buenos y malos momentos, como suele pasar con todos los años que han pasado. Veremos esta noche el resumen del año en la tele, y nos parecerá que está repetido, o que ya nos está afectando el champán, tan pronto, porque todo nos suena haberlo visto ya en la Nochevieja del año anterior. Y es que el género humano no cambia, y las historias, con personajes diferentes, cantan siempre la misma canción. Las buenas y, sobre todo, las malas.
 
2014 se despide con un sinfín de despropósitos, con palabras necias, con comportamientos insostenibles por bárbaros, por maleducados, por grotescos, por esperpénticos, por insultantes para todo el que se considere un ser humano, en el sentido más pleno de la expresión.
 
Pero también se despide con experiencias humanas loables, que nos hacen mantener la confianza en las personas: descubrimientos a nivel científico, reacciones solidarias incontestables, manifestaciones de la ciudadanía que parece que es capaz de reaccionar y salir de su letargo...
 
En lo personal, dejo atrás un año muy interesante por los proyectos que quedan abiertos para 2015, y que iré desgranando poco a poco. Proyectos donde puedo dar salida a mis inquietudes en el mundo de la gestión de proyectos europeos, en el fomento del emprendimiento y la educación, en el desarrollo en definitiva de iniciativas que intentan hacer mi entorno más cercano, un poquito mejor. En un contexto poco propicio, tengo que estar agradecida por las personas y organizaciones que he conocido, y que hacen ver con esperanza e ilusión este nuevo año.  Gracias a todos de verdad. Espero que pronto veáis resultados claros de todos estos esfuerzos.
 
FELIZ AÑO 2015.

jueves, 20 de noviembre de 2014

¿Hora de ponerse las pilas?

Hoy he pasado el atasco matutino escuchando los resultados del informe del Defensor del Profesor, creado ya unos cuantos años para eso, para defender a los profesionales del ramo, que por lo visto lo pasan cada vez peor en las aulas, y fuera de ellas, a manos del alumnado y los progenitores de esta "casta" (ahora que está tan de moda).

A continuación, nos han ofrecido un revulsivo radiofónico, la celebración de un nuevo encuentro de la Fundación "Lo que de verdad importa", que no conocía pero que me ha parecido de relativo interés por su objetivo, aunque no sé realmente el alcance, ya que de primeras me ha dado un tufillo no sé, como sesgado.

Y ahora que ya es hora de colchón más que de ordenador, acabo de leer un interesante artículo de Jose Antonio Marina donde se nos insiste, una vez más, en la necesidad de no tratar a los adolescentes como niños, e imbuirles, como no puede ser de otra manera, de las habilidades que forman parte de su adn, y que están ahí esperando a ser recuperadas y exprimidas.

Diréis. Pues vale, ¿y?



Pues que todo está relacionado. Que nos echamos las manos a la cabeza porque hay padres, madres, alumnos y alumnas que amenazan y/o lastiman a sus profesores. Y que nos quejamos porque este roba, y el otro, y el otro, y el de más allá. Pero no pasa de la queja. Tal vez, no queramos reconocer que esto es un lastre que tiene un fondo en lo más hondo de nuestra sociedad, y que para resolverlo hay que trabajar unos valores fundamentales de participación, compromiso, respeto, emprendimiento, cooperación, pensamiento crítico... que dónde los habremos dejado, sobre todo con la que está cayendo, con las prisas que tenemos...

Tímidos encuentros anunciados a bombo y platillo como el de mencionada Fundación, o artículos como el de Marina no dicen sino verdades de Perogrullo, de puro sentido común. Pero algo está fallando cuando nos las tienen que recordar todos los días.